¿VALE LA PENA SACRIFICAR A TU FAMILIA POR EL TRABAJO?

Parte del proceso migratorio es aprender a vivir y a defenderte tu solo, no cuentas con el apoyo de tu familia, a mi en Venezuela mi mamá me ayudaba en todo, claro ella no trabajaba, ella estaba todo el día en la casa y en las tardes buscaba al niño en el colegio y lo cuidaba, al emigrar todo esto cambió.

Sebastian desde siempre estuvo en guardería, creo que desde los 11 meses,  mi mamá lo cuidó hasta ese momento, porque mi hermano sufrió un accidente y a mi madre le tocó cuidarlo y estar con él en el hospital, para mi fueron unas semanas terribles, primero por lo de mi hermano y segundo porque me vi de manos atadas con Sebastian.

El niño lo cuidó una amiga de mi mamá que quiero y le agradezco mucho, es prácticamente lo más cercano que he tenido a una tía, ella siempre ha estado allí para nosotros, para mi atravesar por esto fue muy duro, primero porque no sabía como reaccionar, me preguntaba si debía pagarle, o si quizas esto le molestaba. Yo no quería incomodar a nadie, a raíz de ese suceso el niño siempre estuvo en cuidado, para evitar pasar por lo misma incertidumbre nuevamente.

A mi mamá esta idea no le gustaba mucho, ella siempre nos cuidó, si alguien nos iba a dar con una chancleta por ser angelitos sería ella, ella no trabajó nunca, a diferencia de mi que he trabajado siempre.

Por esto al llegar a Panamá para mi fue fácil dejarlo en guardería, no era mi primera vez, esa vez si morí, no fui a trabajar y me metí todo el día en un cyber al lado de la escuela, por si lloraba sacarlo de inmediato, pero no lloró o yo no lo escuché, la que si lloró, como una magdalena fui yo, pero eso se los cuento otro día.

Como les decía, desde que llegamos a Panamá ha estado siempre en guardería, lo cuidaban hasta las seis de la tarde y estaba todo bien, pero llegó el día de comenzar en una escuela regular y pues tenemos que buscarlo y llevarlo al lugar dónde lo cuidan en las tardes.

Para ser honesta a mi me parece un poco feo llevar a mi hijo al trabajo, eso es algo con lo que nunca he comulgado, respeto a los que lo hacen, pero a mi me incomoda mucho, sólo en pocas ocasiones y por causas extremas lo he hecho y es porque en verdad me da mucha vergüenza.

Porque los niños son niños y son traviesos y no soportaría que alguien mirará feo a mi hijo a causa de un disturbio a la hora de comer o de querer agarrar algo que simplemente no debe tomar, por esta razón Sebastian no me acompaña jamás al trabajo, ni a mis reuniones.

Pero hoy ocurrió algo diferente, me tocó llevar un documento a un cliente, no me demoraría ni 5 min. en entregarlo, recordé que detrás de la oficina del cliente hay un café y por mi loca cabeza pasó un plan que me pareció perfecto: le compró un dulce, un jugo y lo dejo allí comiendo mientras llevo el documento, el café está justo al lado de la oficina de mi cliente, así que hasta ese momento todo era perfecto.

Efectivamente así fue, llegué al café, compré un marbled cake (torta marmoleada) y un jugo de naranja, lo senté medio escondido, le pedí que no hablará con nadie y si alguien le preguntaba por mi, dijera que estaba en el baño, después de estás instrucciones salí a entregar el documento, canté una canción para medir el tiempo en que me demoraba y creo que también para relajarme, siempre lo hago.

Dejé el papel, el cliente me hizo un par de preguntas, yo hablé con tranquilidad y luego me regresé al café, no se cuánto me demoré, pero pasaron por mi cabeza mil pensamientos, que si no estaba, que si se lo llevaron, que si se ahogo con el dulce, no tienen idea, literalmente casi corrí hasta la puerta del café, cuando regresé el estaba tranquilo, sentado disfrutando de su cake, no se había comido ni la mitad.

Me dijo: fuiste muy rápido mamá, cómete un pedacito de mi torta de chocolate.

En ese momento no paso otro pensamiento por mi cabeza, tomé un pedazo del cake, lo miré y le dije te amo, el me dijo también te amo.

Pero justo antes de escribir mi artículo del día de hoy, una amiga en Facebook colocó esta imagen

10259784_875477932509051_553401469432742948_n

Después que leí esto, me pregunté, será una señal,  ¿vale la pena sacrificar a tu hijo o a tu familia por 5 min. para entregar un documento? hay decisiones que tomar y lo más importante soluciones y opciones, así que Sebastian tendrá un transporte al lugar dónde lo cuiden.

Díganme ustedes ¿Alguna vez les ha pasado esto?, cuéntenme cómo han manejado el proceso migratorio con sus hijos ¿han migrado solos o con la familia? ¿Piensan que ya es tiempo de traerme a mi mamá? Se leen historias y sugerencias.
Kelly Maldonado

Otros artículos que pueden interesarte:

 

Emigrar con hijos
¿COMO EMIGRAR CON HIJOS? (Vídeo)
Avenida Balboa and Cinta Costanera
EMIGRAR A PANAMÁ | ¿TAN MALO CÓMO NOS CUENTAN?

 

Logo negro

           

Anuncios

Un comentario sobre “¿VALE LA PENA SACRIFICAR A TU FAMILIA POR EL TRABAJO?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s